El capital humano es un recurso productivo que no sólo contribuye al crecimiento económico, sino que es uno de los pilares básicos para conseguir la igualdad de oportunidades en nuestra sociedad. El adecuado funcionamiento y la calidad de los sistemas educativos son vitales para la formación del capital humano durante las diferentes etapas educativas.
Pero ¿qué se entiende por capital humano?, según la OCDE es el conjunto de conocimientos, cualificaciones, aptitudes y otras cualidades que un individuo posee y que interesan a la actividad económica. El capital humano constituye, por consiguiente, un bien inmaterial que puede hacer progresar o sostener la productividad, la innovación y el empleo. Por ello, uno de los grandes objetivos de las sociedades post-industriales modernas es la fácil accesibilidad a los servicios educativos. Se pretende que toda persona, cualquiera que sea su origen social, tenga la oportunidad de alcanzar el más alto nivel de educación que desee. Los beneficios que la sociedad obtiene de la inversión en educación son netamente superiores a los costes de formación que asume, como se ha comprobado, los beneficios calculados son más elevados que los costes de formación.
Beneficios que van más lejos que los del conjunto de la sociedad. Es bien conocido el hecho de que el nivel de formación/educación está relacionado de manera positiva con los resultados individuales obtenidos en el mercado de trabajo. Aquellos individuos que tienen niveles de formación más elevados tienen mayores oportunidades para encontrar un empleo, reciben remuneraciones más altas y están mejor preparados para afrontar los retos de la globalización.
Pero si en las sociedades modernas la inversión en capital humano es importante, en la que se ha llamado la sociedad del conocimiento es determinante, sobre todo por tres razones:
1- Cada vez se producirá más conocimiento: se estima que el volumen de conocimiento se dobla actualmente en menos de cinco años.
2- La media de edad del conocimiento está bajando rápidamente.
3- La economía que regirá en esta sociedad es la economía del conocimiento.
Debemos establecer objetivos comunes para los sistemas de educación y formación en el Municipio, con arreglo al principio del aprendizaje permanente, a fin de:
-Mejorar la calidad y la eficacia de los sistemas de educación y formación Laboyana, para que se conviertan en una referencia de calidad mundial regional y nacional.
-Facilitar el acceso de todos a los sistemas de educación y formación.
-Abrir los sistemas educativos y de formación a un mundo más amplio.
Se debe por tanto fijar unos indicadores de referencia, agrupados en seis áreas:
.- Inversión en educación;
.- Abandono escolar prematuro;
.- Titulados en matemáticas, ciencia y tecnología;
.- Población que ha terminado la enseñanza secundaria superior;
.- Competencias en matemáticas, lectura y ciencias;
.- El aprendizaje permanente.
Por lo tanto, el reto al que se enfrenta en el sistema educativo hará que se tenga que rediseñar la educación y formar personas con un alto nivel de educación y una gran adaptabilidad, como dice Manuel Castell (1997): “¿Qué tipo de individuo necesitamos?. Quien quiera vivir bien tendrá que reunir dos condiciones: un alto nivel de educación y una gran adaptabilidad personal. Una educación no tanto técnica como general, que es la que se puede reprogramar, y que se basa en la capacidad de combinación simbólica: filosofía, matemáticas, historia y geografía, lengua y literatura, es decir, lo tradicional. Deberán aprender que los ordenadores cambian; de hecho, el ordenador personal está dejando de existir a favor de un mundo con decenas de pequeños instrumentos de comunicación conectados en red y esparcidos por todos los ámbitos de la vida. Por tanto, lo esencial será la capacidad de adaptación a un mundo de cambio constante, tanto en lo tecnológico como en lo personal. Hace falta inteligencia y capacidad de aprendizaje porque siempre estaremos aprendiendo, siempre, pero sólo se nos han enseñado cómo aprender”.
Entrar en la línea señalada por Castell implica un conjunto de medidas políticas de carácter distinto. Pero en la realidad de las políticas educativas, ninguna medida es absolutamente ventajosa. Todo tiene su contrapartida y es preciso adquirir conciencia de ella: el cóctel entre las diversas cosas que queremos debe estar bien mezclado, porque si se le va a uno la mano en uno de los ingredientes, por delicioso que en sí mismo parezca, o falta alguno esencial, puede resultar indigerible. Las decisiones políticas en materia educativa, al estar mediatizadas, como cualquier política, por la posición e intereses ideológicos del que las toma, en raras ocasiones se introducen en la coctelera todos los ingredientes y en su justa media, dando como resultado un análisis sesgado, donde se priman las variables que interesan y se ocultan aquellas no deseadas. Todo ello conduce a una radiografía distinta, según quien la hace, a pesar de ser del mismo paciente.
Por ello, cuando nos encontramos ante un hecho educativo, se analiza en sus múltiples variantes, ofreciendo las distintas alternativas posibles, con sus ventajes e inconvenientes. Abordado el tema de los múltiples factores que intervienen en el análisis de la realidad educativa, se plantea otra cuestión no menos importante, el tener que estudiar el sistema educativo desde una visión prospectiva. Como dice Fernando Savater, en Política para Amador, “tenemos que conocer el pasado, ocuparse mucho del presente y sólo un poco del futuro. Lo contrario suele ser charlatanería contraproducente”. Siguiendo este sabio consejo, este informe no ha utilizado ninguna bolita mágica, sin pretender ser los mejores visionarios del año 2028, tan sólo ha intentado estudiar el pasado, conocer el comportamiento del presente y sólo dice un poco del futuro.
Por lo anterior, debemos hacer un análisis de la demografía escolar del presente y se comparan con las previsiones realizadas por la Secretaría de Educación Departamental y cifras manejadas por el Ministerio de Educación que nos acerquen al año 2028, lo que nos permite conocer las futuras demandas de escolarización.
El segundo aspecto corresponde al análisis de la capacidad que tienen los sistemas educativos en formación del capital humano, analizando los indicadores de acceso, el gasto público en educación y el capital humano de la población activa, todo ello comparado entre los distintos municipios que conforman la región surcolombiana
El último de los puntos, el tercero, se centra en las aportaciones teóricas de la Sociología en relación al cambio social y su repercusión en el ámbito educativo, como en las medidas a tomar para mejorar los indicadores cuantitativos analizados en el capítulo dos. Sin olvidar que el tema transversal de todo el informe es el dar respuesta a los siguientes interrogantes: ¿cuál es la cualificación de los recursos humanos de Pitalito?, ¿qué papel desempeña el sistema educativo en esa cualificación? y ¿cómo aumentar el capital humano de Pitalito?, ¿Qué efectos produzca esa cualificación en la sociedad laboyana?.
Pero ¿qué se entiende por capital humano?, según la OCDE es el conjunto de conocimientos, cualificaciones, aptitudes y otras cualidades que un individuo posee y que interesan a la actividad económica. El capital humano constituye, por consiguiente, un bien inmaterial que puede hacer progresar o sostener la productividad, la innovación y el empleo. Por ello, uno de los grandes objetivos de las sociedades post-industriales modernas es la fácil accesibilidad a los servicios educativos. Se pretende que toda persona, cualquiera que sea su origen social, tenga la oportunidad de alcanzar el más alto nivel de educación que desee. Los beneficios que la sociedad obtiene de la inversión en educación son netamente superiores a los costes de formación que asume, como se ha comprobado, los beneficios calculados son más elevados que los costes de formación.
Beneficios que van más lejos que los del conjunto de la sociedad. Es bien conocido el hecho de que el nivel de formación/educación está relacionado de manera positiva con los resultados individuales obtenidos en el mercado de trabajo. Aquellos individuos que tienen niveles de formación más elevados tienen mayores oportunidades para encontrar un empleo, reciben remuneraciones más altas y están mejor preparados para afrontar los retos de la globalización.
Pero si en las sociedades modernas la inversión en capital humano es importante, en la que se ha llamado la sociedad del conocimiento es determinante, sobre todo por tres razones:
1- Cada vez se producirá más conocimiento: se estima que el volumen de conocimiento se dobla actualmente en menos de cinco años.
2- La media de edad del conocimiento está bajando rápidamente.
3- La economía que regirá en esta sociedad es la economía del conocimiento.
Debemos establecer objetivos comunes para los sistemas de educación y formación en el Municipio, con arreglo al principio del aprendizaje permanente, a fin de:
-Mejorar la calidad y la eficacia de los sistemas de educación y formación Laboyana, para que se conviertan en una referencia de calidad mundial regional y nacional.
-Facilitar el acceso de todos a los sistemas de educación y formación.
-Abrir los sistemas educativos y de formación a un mundo más amplio.
Se debe por tanto fijar unos indicadores de referencia, agrupados en seis áreas:
.- Inversión en educación;
.- Abandono escolar prematuro;
.- Titulados en matemáticas, ciencia y tecnología;
.- Población que ha terminado la enseñanza secundaria superior;
.- Competencias en matemáticas, lectura y ciencias;
.- El aprendizaje permanente.
Por lo tanto, el reto al que se enfrenta en el sistema educativo hará que se tenga que rediseñar la educación y formar personas con un alto nivel de educación y una gran adaptabilidad, como dice Manuel Castell (1997): “¿Qué tipo de individuo necesitamos?. Quien quiera vivir bien tendrá que reunir dos condiciones: un alto nivel de educación y una gran adaptabilidad personal. Una educación no tanto técnica como general, que es la que se puede reprogramar, y que se basa en la capacidad de combinación simbólica: filosofía, matemáticas, historia y geografía, lengua y literatura, es decir, lo tradicional. Deberán aprender que los ordenadores cambian; de hecho, el ordenador personal está dejando de existir a favor de un mundo con decenas de pequeños instrumentos de comunicación conectados en red y esparcidos por todos los ámbitos de la vida. Por tanto, lo esencial será la capacidad de adaptación a un mundo de cambio constante, tanto en lo tecnológico como en lo personal. Hace falta inteligencia y capacidad de aprendizaje porque siempre estaremos aprendiendo, siempre, pero sólo se nos han enseñado cómo aprender”.
Entrar en la línea señalada por Castell implica un conjunto de medidas políticas de carácter distinto. Pero en la realidad de las políticas educativas, ninguna medida es absolutamente ventajosa. Todo tiene su contrapartida y es preciso adquirir conciencia de ella: el cóctel entre las diversas cosas que queremos debe estar bien mezclado, porque si se le va a uno la mano en uno de los ingredientes, por delicioso que en sí mismo parezca, o falta alguno esencial, puede resultar indigerible. Las decisiones políticas en materia educativa, al estar mediatizadas, como cualquier política, por la posición e intereses ideológicos del que las toma, en raras ocasiones se introducen en la coctelera todos los ingredientes y en su justa media, dando como resultado un análisis sesgado, donde se priman las variables que interesan y se ocultan aquellas no deseadas. Todo ello conduce a una radiografía distinta, según quien la hace, a pesar de ser del mismo paciente.
Por ello, cuando nos encontramos ante un hecho educativo, se analiza en sus múltiples variantes, ofreciendo las distintas alternativas posibles, con sus ventajes e inconvenientes. Abordado el tema de los múltiples factores que intervienen en el análisis de la realidad educativa, se plantea otra cuestión no menos importante, el tener que estudiar el sistema educativo desde una visión prospectiva. Como dice Fernando Savater, en Política para Amador, “tenemos que conocer el pasado, ocuparse mucho del presente y sólo un poco del futuro. Lo contrario suele ser charlatanería contraproducente”. Siguiendo este sabio consejo, este informe no ha utilizado ninguna bolita mágica, sin pretender ser los mejores visionarios del año 2028, tan sólo ha intentado estudiar el pasado, conocer el comportamiento del presente y sólo dice un poco del futuro.
Por lo anterior, debemos hacer un análisis de la demografía escolar del presente y se comparan con las previsiones realizadas por la Secretaría de Educación Departamental y cifras manejadas por el Ministerio de Educación que nos acerquen al año 2028, lo que nos permite conocer las futuras demandas de escolarización.
El segundo aspecto corresponde al análisis de la capacidad que tienen los sistemas educativos en formación del capital humano, analizando los indicadores de acceso, el gasto público en educación y el capital humano de la población activa, todo ello comparado entre los distintos municipios que conforman la región surcolombiana
El último de los puntos, el tercero, se centra en las aportaciones teóricas de la Sociología en relación al cambio social y su repercusión en el ámbito educativo, como en las medidas a tomar para mejorar los indicadores cuantitativos analizados en el capítulo dos. Sin olvidar que el tema transversal de todo el informe es el dar respuesta a los siguientes interrogantes: ¿cuál es la cualificación de los recursos humanos de Pitalito?, ¿qué papel desempeña el sistema educativo en esa cualificación? y ¿cómo aumentar el capital humano de Pitalito?, ¿Qué efectos produzca esa cualificación en la sociedad laboyana?.

1 comentario:
La educación como base de desarrollo de los pueblos; me parece que la educación desde el preescolar debe ser de carácter gratuito y obligatoria. Nuestro municipio con una cobertura del 87% y una deserción estudiantil del 6%.
En la parte de educación superior con poca cobertura y con baja presencia de programas presénciales. En esta región con más de 2500 egresados de los diferentes colegios de la zona sur del departamento del huila.
Yo, le apunto a que nuestro municipio sea certificado y de esta manera manejemos nuestra propia educación y apuntarle a tener una cobertura del 100% y bajar los índices de analfabetismo que hoy llega al 13% en municipio de Pitalito y a escala nacional es de 9%
Jacob vargas rayo
Especialista en educación superior
jacobvargasrayo@yahoo.com
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